Toxina Botulínica

Toxina botulínica

La toxina botulínica se utiliza para suavizar las líneas de expresión y así dar un aspecto fresco a la cara. Una vez inyectada,  evita la contracción de los músculos que producen las arrugas finas como las del  entrecejo y las patas de gallina. Como consecuencia, las líneas de expresión se suavizan o desaparecen sin afectar con ello la expresividad de la cara.  El efecto de la toxina botulínica inicia hacia las 48 horas después de inyectado, y alcanza su nivel máximo hacia los 8 días. Tiene una duración de aproximadamente 6 meses.

Los efectos secundarios de la toxina botulínica son raros pero  podemos mencionar hinchazón de la zona tratada  o pequeños morados.  Existe también la posibilidad de asimetrías  que son fáciles de corregir con una nueva aplicación del producto.